Frío está mi cuerpo
sin embargo sigo vivo
como siervo cautivo
me acomodo bajo tu harapo
siempre pidiendo un aliento divino
no puedo ser siempre adivino
un desconfiado me fía el destino
¿acaso mi pensar será un desatino?
siguiendo el paso definitivo
lento me arrastro bajo hierbas de campo
como saber si daño no recibo
si al primer movimiento, me escondo y me tapo...
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